viernes, 25 de abril de 2014

La rana transparente

Esta rana transparente, cuyo nombre es Hyalinobatrachium crurifasciatum, fue descubierta en la ciudad amazónica de Cotriguaçu en Mato Grosso. Tiene tres centímetros de largo y fue catalogada por el investigador Marcelo Morais, del INPA (Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonía). Su piel es tan transparente que dependiendo de la luz es posible ver todos sus órganos internos con claridad.
Este singular animal, ya se encuentra en peligro de extinción.  El motivo de su desaparición es muy simple, al igual que muchas especies de la Amazonia, su principal problema es la deforestación ilegal para fines agrícolas.
La rana transparente y otros muchos anfibios del Amazonas desaparecen de esos lugares en los que no hay que tomar agua para sobrevivir y reproducirse.  Otro de los factores responsables de la desaparición de varias especies es el calentamiento global. El efecto invernadero afecta directamente a los anfibios.


Para contener las acciones que pueden llevar a varias especies de anfibios a la extinción, Morais recorre Brasil hablando en talleres y seminarios de Educación Ambiental, en los que explica sobre la importancia de los anfibios en nuestro medio ambiente y del frágil equilibrio de la naturaleza.

Para más información puedes visitar esta página bastante completa.

Las ranas verdes de ojos rojos

Esta es quizás la rana arborícola más famosa, su imagen seguramente os resulte familiar, pues se suele usar en campañas de protección de las selvas tropicales.


Habita en Centro América. Durante el dia duerme boca abajo en las hojas para ocultarse. Se alimenta de insectos.Sus colores le sirven principalmente para defenderse. Sus ojos rojos enormes dejan pensativos durante un momento a sus atacantes, aves o serpientes, mientras ella escapa. El color verde brillante de su cuerpo afecta a la visión de los depredadores nocturnos, pues forma una imagen muy intensa y difuminada que les deja confundidos. Tiene toxinas pero no es venenosa, pues no son tóxicos muy fuertes. En España podemos ver la rana arborícola de San Antón.

Para más información:
http://nationalgeographic.es/animales/anfibios/rana-verde-ojos-rojos

Las ranas de Alaska


El hecho de que los seres vivos sean capaces de vivir en los ambientes más extremos es realmente sorprendente. Por eso todos los estudios sobre las estrategias de supervivencia en estos hábitats resultan tan interesantes. Sirva como ejemplo un trabajo reciente, que explica cómo son capaces las ranas de bosque (Lithobates sylvaticus) de sobrevivir a los duros inviernos de Alaska, en plena zona ártica: pasan congeladas el invierno.


Si lo pensamos bien, es justo la estrategia contraria a la que siguen el resto de animales. Desde los osos a gran parte de las especies de insectos de esta región entran en un proceso de hibernación precisamente para evitar congelarse. En cambio, las ranas de bosque evitan luchar contra esta situación y se aprovechan de ella. Cuando las temperaturas se encuentran entre los nueve y los 18 grados bajo cero, resulta más inteligente dejarse llevar.
El problema al que se enfrentan estos anfibios no es congelarse. Esa sería, digamos, la parte fácil. Lo realmente complicado es generar mecanismos que permitan sobrevivir a la descongelación. Es decir, que durante la fase que pasan congelados no mueran, que puedan salir de este estado y recuperar la funcionalidad biológica.
Para lograr esto, lo que hacen es acumular una gran cantidad de glucosa dentro de sus células. Gracias a esta concentración de azúcares los tejidos no se rompen al congelarse. Así cuando aumentan las temperaturas están preparados para volver a la vida.
Todo esto puede parecer muy sencillo de decir, pero no tanto el hacerlo. Pero para esto las ranas también han encontrado una solución. Las temperaturas no caen bruscamente, lo van haciendo poco a poco. Y cuando el invierno empieza a mostrarse, las ranas inician el proceso de acumular azúcares en sus tejidos.
Lo que hacen es dejarse congelar para después descongelarse. En lugar de buscar refugio en un lugar donde las temperaturas sean más suaves, con la llegada de las primeras heladas buscan lugares muy fríos. Estos ciclos de congelado/descongelado activan los procesos de acumulación de glucosa en los tejidos. Cuando llega la parte más cruda del invierno ya tienen en las células concentraciones diez veces superiores a la normal de azúcares. Y ya están preparadas para pasar congeladas varios meses.


Los autores del trabajo llegaron a estas conclusiones gracias a una serie de estudios de campo. Pero no se quedaron ahí. Querían demostrar que la supervivencia de las ranas mejoraba con los ciclos de congelado/descongelado. Así que diseñaron un experimento en laboratorio: un grupo de ranas pasó por los ciclos normales antes de simular el invierno – congelarlas durante meses -, otras fueron congeladas directamente, y las últimas no fueron congeladas en ningún momento.
Los resultados no pudieron ser más claros. Las ranas a las que se permitió seguir su ciclo natural sobrevivieron mucho mejor – cerca del 100% de las ranas llegaron al invierno siguiente – mientras que en los otros dos casos muchas murieron en el proceso.
Ahora la pregunta que se hacen estos investigadores es qué ocurre con la microbiota – los microorganismos que viven en el interior de las ranas – y con los parásitos de esta especie durante la fase que pasan congelados.




Las ranas toro



La rana toro es uno de los depredadores más voraces que existen, ningún animal que pueda introducir en su boca está fuera de su dieta. Pájaros, pequeños mamíferos, escorpiones, arañas e incluso otras ranas toro (también es caníbal) acabarán en su estómago si no son precavidas.

toro
Las ranas toro son anfibios grandes y pueden crecer a una longitud del cuerpo 15 centímetros con un peso de 750 g. Las hembras son típicamente más grandes que los machos. Ellas generalmente son verdes o bronceadas, con castaño oscuro, verde oscuro, o negro y una parte inferior amarilla o blanca.

Una rana toro usa la cavidad superficial, y pulmones para la respiración bucal. La respiración cutánea, el intercambio de gas es muy importante en todos los anfibios. Se comunican, con su llamada que es un bramido sumamente fuerte, gutural que llega una distancia grande, dando la impresión que la rana es más grande de lo que realmente es.

El esqueleto de una rana adulta consiste en hueso, un cartílago hialino, calcificado. El cartílago calcificado puede encontrarse a lo largo del cuerpo de la rana, más notable en la epífisis de los huesos largos de los miembros. La rana no sólo tiene una escápula, una supra escápula que permite un mayor movimiento para los saltos de longitud. En la rana el radio y el cúbito se han fundido en un solo hueso, el radio-cúbito, y el tibia y peroné se han fundido en un solo hueso, el tibio-peroné.

Los vértebras de la rana comprenden diez huesos; nueve son las verdaderas vértebras, y el urostilo que casi es como los otro nueve. La cabeza de la rana es llana pero su forma depende de la separación extensa de la mandíbula deshuesa; las cavidades orbítales y la dirección horizontal al suelo también tienen un efecto en la forma de la cabeza. El sistema nervioso central de la rana es el cordón espinal y el cerebro dónde el cordón espinal es más pequeño que el cerebro. El sistema nervioso periférico contiene los nervios craneales y los nervios espinales.


Las ranas toro son nativas de América del Norte. Se encuentran en los Estados Unidos, Canadá y México, al este de las Montañas Rocallosas, pero se han distribuido por acción del hombre en todo el mundo. En Europa y el este de Estados Unidos debieron controlar su población porque compiten y a menudo exterminan especies nativas.

Se encuentran en las fuentes de agua permanentes como los estanques, los pantanos y a menudo en áreas con la vegetación densa. Durante las lluvias, pueden encontrarse vagando a menudo lejos de sus cuerpos de agua.

La rana toro es carnívora y consume casi todo lo que esté al alcance de su boca, insectos, los mamíferos pequeños, peces, pájaros, tortugas, serpientes, e incluso otras ranas.  
 
 Para más información sobre la rana toro:  http://www.botanical-online.com/animales/rana_toro.htm 

Ranas punta de flecha, las ranas más venenosas


Estas diminutas ranas, que seguramente habréis visto más de una vez en los documentales, reciben este nombre porque numerosas tribus las utilizan y utilizaban para impregnar las puntas de sus flechas con el veneno de su piel, altamente tóxico, para cazar. Habitan en las selvas tropicales y se conocen más de 100 especies diferentes.


Su veneno suele ser una toxina (batatrotoxina) que tienen en la piel, y que consiguen, según la teoría más apoyada, al comer algunos insectos que la poseen, especialmente un escarabajo (Melyridae choresine ver foto). Sus colores vistosos alertan de que son venenosas y tienen pocos depredadores. Se conocen 2 especies de pájaros que se las comen y una serpiente (Leimadophis epinephelus) que también es inmune a su veneno.


Son de hábitos diurnos. Algunas son capaces de matar a una persona y entre ellas se encuentra uno de los animales más venenosos del planeta, la ranita Phyllobates terribilis, cuyo veneno es tan potente que 1 sólo gramo puede matar a más de 5.000.